Diálogos necesarios para evitar ruidos adicionales en la previa electoral

8/14/20262 min read

La imprevisibilidad que en muchas materias arrastra la Argentina y que dificulta muchas veces al extremo la toma de decisiones tiene en un momento la contracara que curiosamente genera el mismo resultado. Se da en los períodos preelectorales, cuando los mercados, desde hace ya un tiempo, empiezan a dar por descontado que se dará una dolarización de las carteras que puede ser más o menos intensa dependiendo del clima político que acompañe ese período. Se estima que en esos años impares hay una compra de más de 40 mil millones de dólares de parte de los argentinos, que, ante la incertidumbre del resultado electoral deciden proteger al menos parte de su capital. Muchos son pequeños ahorros familiares.

Pasado el mundial de fútbol, y tal como se preveía, el proceso electoral empezó a ganar intensidad, aún cuando falta un año para los comicios que decidirán el próximo presidente y los próximos gobernadores de provincias. Ahí también hay que lograr consensos para evitar un ruido que finalmente parece permanente porque los procesos inician de manera tan anticipada que inundan períodos en los que el foco debería estar puesto en proyectar y concretar. Junto con eso, hubo en la Argentina una máxima que era mejor los años impares que los pares, básicamente porque el gobierno de turno intentaba mostrar su mejor versión en los períodos electorales. Si eso implicaba tomar medidas que afectaran el mediano y largo plazo, igual se llevaban adelante porque la prioridad eran las urnas. Son modalidades que también deben ponerse sobre la mesa y comenzar a discutir porque en definitiva no es posible naturalizar que la economía y la calidad de vida de las personas están atadas a los tiempos de la política y las disputas electorales.

Es necesario lograr marcos que permitan delimitar los efectos de la disputa. Es correcto y necesario que se debatan ideas, iniciativas, proyectos, rumbos entre quienes quieren conducir el Estado, en sus diferentes niveles. Ahora, eso no puede significar que durante la contienda se generen desestabilizaciones que afecten a gran parte de la población.

Por eso, el vínculo institucional que parece comenzar a construir el Gobierno nacional desde la Jefatura de Gabinete con los gobernadores va en el sentido correcto. Es imperioso tener canales de intercambio abiertos aún en el fragor de la contienda electoral. Principalmente porque las problemáticas seguirán siempre vigentes, de las más variadas vertientes, y muchos estarán esperando respuestas más allá de los calendarios electorales.

Pero mientras más canales de diálogo intervengan en las relaciones de los distintos sectores políticos, más estable será el escenario y menos turbulencias adicionales le inyectarán a la economía. El caso más reciente de tensión se vio en los comicios de 2025, que además eran de medio término y se elegían integrantes de ambas cámaras del Congreso. No estaban en juego los ejecutivos.

Por eso, de manera previsor, es necesario aceitar y aprender de una vez las lecciones que la historia reciente nos deja. Hay que alejarse lo más posible del “cuanto peor, mejor”. Es necesario empezar a construir con agenda positivas, de largo plazo y no a partir de destruir lo que el otro hizo o propone.

El país necesita la máxima estabilidad posible para solucionar los múltiples desafíos que permanecen enquistados y que tienen a muchos argentinos con déficits básicos diarios. Para eso hay que priorizar proyectos colectivos antes que intereses personales. Y para eso hay que profundizar el diálogo y no las disputas.

CONTACTO

Av. Sabattini 3801, Río Cuarto Córdoba | Argentina

Secretaría: +54 9 358 4222615

Comercial y Eventos: +54 9 3584 22-5909

Administración: +54 9 3584 22-2003

DIRECCIÓN

1935 - 2026 © Todos los derechos reservados